Reloj, no marques las horas…
Con el sabor de la miel en el paladar se quedo el Tenerife, gracias a la importante victoria sumada esta tarde en el Heliodoro en un partido a cara de perro, como definió esta misma semana el entrenador herculano, José Bordalás, que se fue del Heliodoro sin sumar puntos para el casillero de su equipo y con un aspecto algo trastornado, como pudo exhibir en la sala de prensa.
Los primeros compases del partido se mostraban con una clara superioridad por parte del equipo del levante español. Nuestro representativo no se encontraba en el verde del campo y en ningún momento inquietaba a la portería defendida por el internacional tongoleño Agassa.
Así el centrocampista Juanlu o el propio Tote pudieron aguarnos la fiesta en los primeros 25 minutos de partido pero un Berni acertado, pudo solventar las ocasiones que llegaban desde el lado alicantino.
Sin embargo la suerte y las estrellas se alineaban del lado del cuadro blanquiazul para así en las postrimerías de la primera parte, un centro desde la banda que no pudo atajar el portero rojillo ya que se salía del área grande fue aprovechado por Frankowski (pancho como lo llaman ya algunos) para mandar el esférico al fondo de las redes que entro llorando para la alegría de la afición chicharrera y la desesperación de los de Bordalás.
En la segunda parte cambio la decoración del partido quizás fruto de la ventaja que se podia ver en el pequeño marcador del estadio tinerfeño y el Tenerife impuso su superioridad desde el minuto 46, fruto de ello llego el segundo gol del zaguero Culebras que remachó ante la pasividad de la defensa foránea.
Nos la prometíamos muy felices con tan óptimo resultado pero en los siguiente 10 nefastos minutos pasamos de un holgado 2-0 a un 2-2 injusto. Primero por un error de marcaje defensivo que dejo a Juanlu solo para fusilar a Bernardo, y en segunda instancia una equivocación del propio guardameta que devolvió el regalito de la primera parte que Tote no desperdicio.
A pesar de los acontecimientos el equipo no se vino abajo y siguió achuchancho hasta que Ayoze se planto solo con un buen pase de Raúl Sánchez y batió de forma certera y definitiva el que a la postre se convertiría en el tanto de la victoria.
Con el marcador a favor el equipo espoleado por la facilidad para encontrar el gol siguió luchando y pudo sentenciar en varias ocasiones tanto de Luis Gil que mando el balón al palo o el canterano Juan Ramón que a pesar de superar al portero contrario fue incapaz de ampliar el marcador.
Muchas cosas positivas a destacar, como la aportación en el centro del campo de Oscar Pérez o la incisividad por banda cambiada de Luis Gil sin embargo algún pero en el aspecto defensivo en el cual nos seguimos mostrando algo endebles.
Ahora vienen las dudas para el técnico teutón, si quitar a Oscar a cambio del capi Sanma o mantener la continuidad de un equipo que ha vencido con un buen juego en la segunda parte y que se mostró ambicioso para seguir sumando goles al casillero.
Al final el reloj biológico cambiante del entrenador del histórico equipo alicantino le jugó una mala pasada y por lo tanto se encargará de pregonarlo a los cuatro vientos como lo hizo durante la semana.
Los primeros compases del partido se mostraban con una clara superioridad por parte del equipo del levante español. Nuestro representativo no se encontraba en el verde del campo y en ningún momento inquietaba a la portería defendida por el internacional tongoleño Agassa.
Así el centrocampista Juanlu o el propio Tote pudieron aguarnos la fiesta en los primeros 25 minutos de partido pero un Berni acertado, pudo solventar las ocasiones que llegaban desde el lado alicantino.
Sin embargo la suerte y las estrellas se alineaban del lado del cuadro blanquiazul para así en las postrimerías de la primera parte, un centro desde la banda que no pudo atajar el portero rojillo ya que se salía del área grande fue aprovechado por Frankowski (pancho como lo llaman ya algunos) para mandar el esférico al fondo de las redes que entro llorando para la alegría de la afición chicharrera y la desesperación de los de Bordalás.
En la segunda parte cambio la decoración del partido quizás fruto de la ventaja que se podia ver en el pequeño marcador del estadio tinerfeño y el Tenerife impuso su superioridad desde el minuto 46, fruto de ello llego el segundo gol del zaguero Culebras que remachó ante la pasividad de la defensa foránea.
Nos la prometíamos muy felices con tan óptimo resultado pero en los siguiente 10 nefastos minutos pasamos de un holgado 2-0 a un 2-2 injusto. Primero por un error de marcaje defensivo que dejo a Juanlu solo para fusilar a Bernardo, y en segunda instancia una equivocación del propio guardameta que devolvió el regalito de la primera parte que Tote no desperdicio.
A pesar de los acontecimientos el equipo no se vino abajo y siguió achuchancho hasta que Ayoze se planto solo con un buen pase de Raúl Sánchez y batió de forma certera y definitiva el que a la postre se convertiría en el tanto de la victoria.
Con el marcador a favor el equipo espoleado por la facilidad para encontrar el gol siguió luchando y pudo sentenciar en varias ocasiones tanto de Luis Gil que mando el balón al palo o el canterano Juan Ramón que a pesar de superar al portero contrario fue incapaz de ampliar el marcador.
Muchas cosas positivas a destacar, como la aportación en el centro del campo de Oscar Pérez o la incisividad por banda cambiada de Luis Gil sin embargo algún pero en el aspecto defensivo en el cual nos seguimos mostrando algo endebles.
Ahora vienen las dudas para el técnico teutón, si quitar a Oscar a cambio del capi Sanma o mantener la continuidad de un equipo que ha vencido con un buen juego en la segunda parte y que se mostró ambicioso para seguir sumando goles al casillero.
Al final el reloj biológico cambiante del entrenador del histórico equipo alicantino le jugó una mala pasada y por lo tanto se encargará de pregonarlo a los cuatro vientos como lo hizo durante la semana.

